Existen diversas actividades productivas que emiten sustancias olorosas y generan molestias en el entorno. Son molestias permanentes y con un evidente desmedro a la calidad de vida.

La contaminación ambiental por olores es un problema en expansión, si bien existe una norma en Chile, esta no es muy rigurosa, ya que deja cierto rango de incertidumbre al determinar subjetivamente el concepto “olores molestos”. Pero a pesar de esos detalles ha servido para disminuir las malas prácticas de algunas empresas generadoras de contaminación por olores.

Este tipo de contaminación puede provocar cambios en el estado de ánimo, desordenes del sueño, dolores de cabeza y problemas respiratorios, afectando el bienestar de la población, aunque estos varían de acuerdo a la frecuencia, la concentración y duración del olor (ECOTEC. 2013. Estudio: Antecedentes para la regulación de olores en Chile. Informe Final).

Los olores son medibles o evaluables según:

  • Planes de monitoreo en los receptores.
  • La interpretación de los resultados de la aplicación de modelos que tienen en cuenta la emisión de la fuente.
  • La determinación de concentraciones de los gases que producen el olor o análisis sensoriales.

En países desarrollados utilizan diferentes parámetros de medición para la identificación de olores tales como quejas, niveles de olor, tipo de gases, entre otras. En Chile se utiliza como parámetro indicador de olores molestos las quejas o denuncias realizadas a la Autoridad Sanitaria u otro organismo gubernamental (MMA. 2013. Estrategia para la Gestión de Olores en Chile (2014 – 2017). División de Calidad del Aire, Ministerio del Medio Ambiente (MMA). Santiago, Chile. 25 p.).

Hay detectadas 12 actividades potencialmente generadoras de olor en Chile, de las cuales 4 de ellas suponen el 85% del total de las instalaciones detectadas: paneles y establos de crianza, plantas de tratamiento de aguas servidas, actividades pesqueras y de procesamiento de productos del mar, y los sitios de disposición final de residuos. Estas actividades se centran principalmente en la región Metropolitana, de Valparaíso, de O’Higgins y de Los Lagos, sumando un 59,1% del total de instalaciones (AQUALOGY. 2014. Generación de antecedentes para la elaboración de una regulación para el control y prevención de olores en Chile).

En cuanto a las medidas de control pueden ser identificadas las medidas encaminadas a reducir las emisiones antes de que se produzcan, conocidas como Mejores Técnicas Disponibles (MTDs), y las medidas encaminadas a reducir la emisión una vez producida, conocidas como equipos de abatimiento.

Dentro de los equipos de abatimiento, las tecnologías más utilizadas en el tratamiento de sustancias odoríferas corresponden a destrucción térmica, enmascaramiento con productos aromáticos, lavado químico y filtro biológico.

La contaminación ambiental por olor no es un tema para tomarlo a la ligera, de hecho, puede llegar a situaciones límites transformándose en un conflicto socio-ambiental de proporciones.

Como por ejemplo lo sucedido en Freirina. En el año 2005 la empresa Agrosuper Comercializadora de Alimentos Ltda. obtuvo permisos para desarrollar el “Proyecto Agroindustrial Valle de Huasco”, mediante la Resolución de Calificación Ambiental N° 110 de 2005. Este proyecto consistía en la construcción y operación de un centro de producción porcina localizado en el Valle de Huasco y con instalaciones en las comunas de Vallenar, Freirina y Huasco.

Se inició la construcción en el año 2006 y a comienzos de 2011 comenzó la etapa de operación. Un año después los pobladores de Freirina mostraron su descontento con el proyecto mediante protestas aludiendo “malos olores”, detuvieron el tránsito en las carreteras y provocaron disturbios que se extendieron por semanas. En respuesta a esto, el Ministro de Salud de la época, Jaime Mañalich decretó alerta sanitaria para la provincia de Huasco, ordenando así el cierre de la planta de cerdos de Agrosuper y exigiendo mover los cerca de 480.000 cerdos del lugar.

Lo que sucedió después fue consecuencia directa de la movilización ciudadana, ya que considerando los conflictos socio-ambientales ocasionados por esta situación, el Ministerio del Medioambiente inició el segundo semestre de 2012 la elaboración de una Estrategia para la Gestión de Olores en Chile, cuyo objetivo fue fortalecer el marco regulatorio a través de medidas en el corto, mediano y largo plazo que permitieran cuantificar, controlar y prevenir la generación de olores, abordando la gestión del tema con un enfoque integral.


  • ECOTEC. 2013. Estudio: Antecedentes para la regulación de olores en Chile. Informe Final.
  • MMA. 2013. Estrategia para la Gestión de Olores en Chile (2014 – 2017). División de Calidad del Aire, Ministerio del Medio Ambiente (MMA). Santiago, Chile. 25 p.
  • AQUALOGY. 2014. Generación de antecedentes para la elaboración de una regulación para el control y prevención de olores en Chile.
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